
Donde la Luna y el Sol colisionan, donde los eclipses me han visto nacer, una estrella sigue brillando


Ofiuco es la decimotercera constelación y la más pequeña de todas ellas. Nació hace millones de años y se pasó gran parte de su vida en el espacio, junto a su madre Selene, La Luna, en el Templo de La Luna. Su mejor amigo Orión la acompañó durante gran parte de su vida, hasta que este mismo hizo un trato con Selene y liberó a Ofiuco para mandarla a la Tierra: allí donde pasaría miles de años buscando a las otras constelaciones para llevárselas de vuelta a su madre.
En su travesía fracasó como ser inmortal, puesto que se enamoró y se encariñó de toda una familia, amigos y mucho más en la tierra, desviándose un poco de su propósito y comenzando a tener sus ideas propias.
Esto a Selene le molestó y finalmente le dio un ultimátum a Ofiuco: o encontraba a los otros doce Dioses en un tiempo determinado o ella bajaría a la Tierra y la exterminaría. En caso contrario, raptaría a Ofiuco y la encerraría de por vida en el Templo de la Luna hasta que la propia existencia la olvidase y muriese de aquella forma.
Sin embargo, antes de que sucediese esto, Ofiuco fue asesinada en la tierra (su cuerpo humano que poseyó) y finalmente regresó a la Luna. Allí su madre le borró los recuerdos, a excepción de la rabia que sintió por cada uno de los causantes de su dolor. Junto a eso lo único que recordaría, de momento, era su muerte en la tierra.
Ahora nacería en el seno de una familia noble como marquesa y firmaría un pacto con el demonio Raju en calidad de igualdad para ser un heraldo de la Marea. Con su forma diurna pasaría por ser Janette Moreau para desempeñar este papel, mientras que la forma "original" mantendría, en esta ocasión, sus dos formas fusionadas, siendo Ofiuco tal y como se la conoce.
