

El reino de los Elfos
Moonelf
La Luna dota de energía al bosque y nutre nuestras almas de espíritu y sabiduría
El territorio de los elfos de la luna es un lugar cuyas fronteras se cerraban a los extranjeros, es decir, cualquier influencia externa que pudiese atentar contra su cultura. Desarrollaron sus propias costumbres, una escritura en rúnico antiguo, un modo de vida y conductas orientadas al culto de la luna. Su poder proviene de la fuente primigenia de la luna en cuyo caso dota de energía vital al bosque a través de sacrificios. Cada 100 años se celebraba el ritual de la luna donde los cuatro elegidos por las Virtudes Cardinales se enfrentaban a muerte para seleccionar un líder y sacrificar en nombre del astro a los restantes, vertiendo su sangre sobre el Árbol Lunar y siendo bendecidos en consecuencia. Desde que Indis, la Hija de la Luna, apareció para formar la Rebelión, las costumbres cerradas de los elfos han cambiado: han abierto sus fronteras, ya no celebran el ritual de los sacrificios e intentan comunicarse con el exterior.
Sin embargo no se puede cambiar de la noche a la mañana una costumbre que lleva arraigada toda la vida, por lo que son bastante recelosos con los humanos y con cualquier extranjero, no entienden costumbres ajenas ni se esfuerzan por crear lazos con alguien externo a su sub-raza.
Los elfos de la luna tienen varios rituales entre los que destaca el ritual de los solsticios donde, en el bosque, la luna baña a los elfos de la luna y permite la aparición etérea de las personas que ya no se encuentran entre ellos físicamente. En general, es una cultura bastante mística y ligada a la esencia natural de las almas y al bosque. También tienen gestos sociales únicos y desconocen la tecnología en todas sus formas: la adaptación al mundo humano es bastante difícil para ellos.
Para acceder al bosque de la luna es necesario ir acompañado con un elfo de la luna que maneje las ilusiones o llevar un objeto del territorio de Moonelf.
